Limpieza de embarcaciones y prevención de especies exóticas invasoras

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En resumen

Las embarcaciones y todo su equipamiento son los principales responsables de dispersar especies marinas a lo largo de la costa y entre océanos. La recomendación central de la Prefectura Naval Argentina es limpiar las bioincrustaciones con frecuencia, preferentemente fuera del agua, colectar todos los residuos y tratarlos en tierra, enjuagar con agua dulce, dejar secar de 3 a 4 días y llevar un registro de cada limpieza.

Por qué la limpieza de embarcaciones es un tema ambiental

Toda estructura que queda sumergida en el mar es colonizada por organismos marinos, y en pocos días muchos de ellos ya pueden adherirse y crecer. Cuando la embarcación o sus equipos se trasladan a otra zona, esos organismos viajan con ellos.

Muchas de las especies transportadas sobreviven en el nuevo hábitat y causan impactos ambientales, sociales y económicos: afectan a especies nativas, al turismo, a la pesca artesanal y a la maricultura. La introducción de especies está entre las tres amenazas más importantes para la biodiversidad.

Beneficios de limpiar el casco y los equipos con regularidad

Además de proteger el ambiente, mantener la embarcación libre de incrustaciones tiene ventajas directas para quien la opera:

  • Reduce el consumo de combustible, porque un casco limpio ofrece menos resistencia al avance.
  • Reduce los costos de mantenimiento.
  • Aumenta la vida útil de la embarcación.
  • Reduce las emisiones de gases contaminantes.
  • Mejora la maniobrabilidad y la seguridad de la navegación.
  • Cuida los ambientes donde se realizan las actividades.
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De qué depende el riesgo de introducir especies

Influyen las rutas y la conectividad entre puertos, el tipo de embarcación, su estado de mantenimiento, el tiempo de estadía en cada puerto, la estación del año y las características ambientales de origen y destino.

  • Riesgo bajo: embarcaciones que navegan siempre en la misma zona (por ejemplo, solo en el Golfo Nuevo). Aun así, si tienen incrustaciones, contribuyen a la dispersión local de especies ya introducidas.
  • Riesgo mayor: cuando las incrustaciones provienen de regiones distantes dentro del país; por ejemplo, un barco que llega de Bahía Blanca y limpia su casco en San Antonio Este dispersa especies a lo largo de la costa.
  • Riesgo máximo: embarcaciones de navegación internacional que llegan con incrustaciones o limpian su casco en puertos argentinos, porque pueden introducir especies nunca registradas en el país.

Tipos de incrustaciones biológicas

Microincrustaciones: formadas por microorganismos que no se ven a simple vista. Son las primeras en aparecer, dan un aspecto sucio y resbaloso y se retiran fácilmente con una esponja o un cepillo suave.

Macroincrustaciones: organismos visibles como dientes de perro, mejillones, papas de mar, anémonas y macroalgas. Se forman cuando la estructura pasa más tiempo sumergida y requieren espátulas o hidrolavadoras para retirarlas. Por eso conviene limpiar seguido, cuando todavía solo hay microincrustaciones.

Métodos de limpieza y cuándo usar cada uno

Limpiar en el agua sin colectar los residuos libera restos de pintura, óxido y organismos directamente al mar, con contaminación química y biológica. La elección del método debe considerar costos y beneficios económicos y ambientales:

  • Esponja o cepillo suave: sirve solo para capas finas de microincrustaciones. Se aconseja usarlos fuera del agua.
  • Cepillos y espátulas manuales: efectivos en superficies lisas y prácticos para cabos, redes, anclas, remolques y equipos de pesca o buceo. No eliminan organismos microscópicos ni permiten colectar residuos si se usan bajo el agua.
  • Hidrolavadora: rápida y con agua dulce, pero dificulta juntar los residuos. Recomendable fuera del agua y en sitios alejados de la costa, colectando igual lo que se desprende.
  • Cepillos rotatorios, robotizados o no: usados por empresas en buques comerciales grandes; son rápidos pero liberan todos los residuos al mar.
  • Vehículos robotizados con colecta de residuos: la tendencia internacional para buques grandes, porque limpian y recolectan a la vez. Todavía no se aplican en Argentina.

Paso a paso para embarcaciones pequeñas

Para veleros y botes de pequeño porte que pueden sacarse del agua, la recomendación es:

  • Sacar la embarcación del agua y colocar debajo un nylon grueso (200 micrones o similar) si hay riesgo de contaminar un cuerpo de agua.
  • Elegir un día con poco o nada de viento para que los residuos no se dispersen.
  • Retirar las incrustaciones, preferentemente con espátula: facilita juntar los residuos mejor que la hidrolavadora.
  • Enjuagar por fuera y por dentro con agua dulce.
  • Dejar secar al aire libre de 3 a 4 días.
  • Recolectar todo lo que quedó sobre el nylon y tratarlo como residuo en tierra, según la normativa local.

Embarcaciones grandes y limpieza en el agua

Los buques comerciales de navegación internacional suelen tener pautadas sus entradas a dique seco. Para embarcaciones grandes de uso recreativo, como yates, que no pueden salir del agua con frecuencia, la clave es revisar y limpiar en forma periódica para evitar grandes acumulaciones.

La limpieza en el agua solo debe hacerse en los sitios permitidos y con autorización de la Autoridad Marítima. Conviene usar equipos que colecten los residuos; si no es posible, limpiar el casco por secciones pequeñas para juntar todo lo removido y llevarlo a tierra.

En cascos con pintura antiincrustante, cualquier método de remoción también arranca parte de la pintura, por lo que los residuos son siempre biológicos y químicos, aunque no se vean.

Zonas donde más se acumulan organismos

Los organismos se concentran sobre todo en oquedades y rincones (los llamados nichos), más que en superficies lisas. Conviene revisar con especial atención:

  • Entradas y salidas de agua, tuberías de refrigeración y rejillas.
  • Hélices, impulsores, unidades de propulsión y quilla.
  • Mecha y bisagras del timón, juntas de bocina y ejes de hélice.
  • Ánodos, sondas acústicas y sondas de velocidad.
  • Anclas, cajas de ancla, cadenas y cajas de cadenas.
  • Accesorios de cubierta, remolque y zonas donde la pintura se daña por varadas.

Registro de mantenimiento y limpieza

Toda embarcación, sin importar su tamaño, debería llevar al día un registro de limpiezas. El manual sugiere anotar como mínimo:

  • Datos de la embarcación: nombre, bandera, puerto de registro, matrícula, tipo, número OMI y MMSI si corresponde.
  • Sistema antiincrustante: tipo, marca, fecha y lugar de aplicación.
  • Fecha, lugar, empresa interviniente y método usado en cada limpieza, con las zonas limpiadas.
  • Tipo y cantidad de residuos colectados (por ejemplo, mejillones, algas, dientes de perro) y cómo se trataron en tierra.

Equipamiento e infraestructura

Redes, cabos, anclas, remolques, equipos de buceo y de pesca deben limpiarse siempre fuera del agua, con el mismo procedimiento: retirar incrustaciones, enjuagar con agua dulce, secar y desechar los residuos en tierra, sobre todo si se van a usar en otra zona costera. Las mismas prácticas aplican a pontones, pilotes, boyas y murallones de puertos y clubes náuticos.

Qué hacer si encontrás una posible especie invasora nueva

Ante la sospecha de una especie exótica invasora nueva, el protocolo es: fotografiarla, registrar los datos (lugar, fecha, dónde estaba adherida), guardar el ejemplar si es posible y reportarlo a la Prefectura Naval Argentina llamando al 106.

Ejemplos de especies invasoras en aguas argentinas

  • Mejillón dorado (Limnoperna fortunei): llegó al Río de la Plata y se expandió por la cuenca, obstruyendo tomas de agua y sistemas de refrigeración.
  • Alga Undaria pinnatifida: introducida en Golfo Nuevo (Chubut) y dispersada por la costa patagónica.
  • Ostra del Pacífico (Crassostrea gigas): establecida en la costa bonaerense, en zonas como Bahía San Blas y Bahía Blanca.

Marco internacional

El manual de la Prefectura está alineado con las Directrices de 2011 de la Organización Marítima Internacional para el control y la gestión de la contaminación biológica de los buques (resolución MEPC.207(62)) y con la circular MEPC.1/Circ.792, orientada a las embarcaciones de recreo.

Preguntas frecuentes

¿Qué son las bioincrustaciones?

Son el conjunto de organismos acuáticos (microorganismos, algas, mejillones, dientes de perro, anémonas, entre otros) que se adhieren al casco y a otras estructuras sumergidas. Junto con el agua de lastre, son uno de los principales vectores de introducción de especies exóticas invasoras.

¿Es mejor limpiar el casco dentro o fuera del agua?

Fuera del agua. Así los organismos y los restos de pintura antiincrustante no quedan en el mar y pueden colectarse para tratarlos en tierra. La limpieza en el agua solo debe hacerse en sitios permitidos y con autorización de la Autoridad Marítima.

¿Cuánto tiempo hay que dejar secar la embarcación después de limpiarla?

El manual de buenas prácticas de la Prefectura recomienda enjuagar con agua dulce y dejar secar al aire libre de 3 a 4 días.

¿Qué método de limpieza conviene para un bote pequeño?

Sacarlo del agua sobre un nylon grueso y usar espátula, porque permite juntar los residuos con más facilidad que la hidrolavadora. Si solo hay una capa fina de microincrustaciones, alcanza con esponja o cepillo suave.

¿Dónde se reporta una posible especie invasora?

A la Prefectura Naval Argentina, llamando al 106, después de fotografiar el organismo, registrar los datos y guardar el ejemplar si es posible.

Fuentes